Matanza domiciliaria

Matanzas domiciliarias 2022-2023

Para el correcto desarrollo de la matanza del cerdo hay que tener en cuentas dos cuestiones de suma importancia: el bienestar animal y la seguridad alimentaria. Desde el punto de vista del bienestar animal, todo el proceso de manejo, aturdido y sacrificio del cerdo se debe realizar por una persona con la suficiente formación y destreza que evite cualquier sufrimiento innecesario. En este sentido, es preciso indicar que la normativa obliga al aturdido de todos los animales antes del sacrificio.

Con el fin de garantizar el consumo seguro de las carnes procedentes de los cerdos sacrificados en matanzas domiciliarias y de los jabalíes abatidos por cazadores para autoconsumo, por parte del Servicio Territorial de Sanidad se ha autorizado a 27 veterinarios para el control y análisis de esos animales. Asimismo, el Servicio Territorial de Sanidad ha habilitado una serie de laboratorios para el análisis de las muestras y se ha organizado una red de recogida que complemente la de los veterinarios colaboradores.

Para poder llevar a cabo las nuevas técnicas analíticas se requiere que las muestras que se hagan llegar a los veterinarios, bien sea a los Servicios Oficiales o a los Colaboradores, estará formada al menos por 150 gramos de carne, libre de grasa, preferiblemente de las carrilleras y/o pilares del diafragma en el caso de cerdo y de diafragma, pata delantera o lengua en caso de jabalí. Las muestras entregadas irán perfectamente identificadas con nombre y apellidos del titular y un teléfono de contacto y dirección de correo electrónico, si se dispusiera del mismo.

Recordar a todos los ciudadanos que no podrán hacer ningún aprovechamiento de las carnes y despojos obtenidos del sacrificio o abatimiento de los cerdos y/o jabalís hasta que no hayan recibido confirmación del resultado favorable (exento de larvas del género Trichinella).

En la actualidad está vigente la Orden de 25 de septiembre de 2000, de la Consejería de Sanidad y Bienestar Social, por la que se regula el reconocimiento sanitario de cerdos sacrificados en domicilios particulares para su autoconsumo y se establece el sistema de identificación empleado en el control sanitario en origen de los animales silvestres que, abatidos en actividades cinegéticas.

Con el fin de evitar el grave peligro derivado de la ingestión de carnes infestadas por triquina, aquellos ciudadanos que realicen una matanza domiciliaria podrán contactar con un veterinario colaborador (puede consultar, los veterinarios autorizados y sus datos de contacto, en los archivos de cada provincia que aparecen más abajo) o acudir a los Servicios Veterinarios Oficiales de Salud Pública para que se proceda al análisis de la muestra.

La muestra a entregar por cada uno de los animales a analizar estará constituida por al menos 150 gramos, preferentemente de músculo de los pilares del diafragma (en caso de duda ver fotografia que aparece en el archivo «fotos pilares del diafragma»), pudiéndose completar, en caso necesario, con músculo de los maseteros (carrilleras). Las muestras deben contener principalmente tejido muscular (carne); evitando incluir otro tipo de tejido (grasa, fascias, etc.).

En cada muestra figurará el nombre del titular y, en caso de entregar un mismo titular muestras de varios animales, algún dato que permita identificar a que animal pertenece cada una de ellas.

Junto con la muestra deberán adjuntar la siguiente información:

  • Titular de las muestras (nombre y apellidos):
  • Dirección: Calle, plaza, avenida, etc. y número
  • Código postal, municipio, localidad y provincia
  • Teléfono de contacto: fijo y móvil
  • Dirección de correo electrónico de contacto, si dispone de ella.
  • En caso de que el análisis se vaya a realizar por los servicios veterinarios oficiales, justificante de haber hecho efectivo el pago de la tasa.

Documentos:

 

Momento de la entrevista en Castilla y León TV a Alvaro Borge Castro-Jefe de la Sección de Protección de la Salud del ST de Sanidad de León

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